
El brillo de la pantalla del ordenador iluminaba la estancia a oscuras mientras Alejandro repasaba una y otra vez las coordenadas enviadas por aquel correo imposible. Cuarenta y ocho horas antes, había asistido al funeral de Isabel, convencido de que la mujer que yacía en el interior del ataúd había derramado lágrimas antes de ser sellada. En aquel momento, la conmoción lo había paralizado; ahora, el mensaje electrónico reavivaba una sombra de duda que amenazaba con desgarrarle los sentidos. ¿Cómo era posible que alguien declarado legalmente muerto se comunicara con él desde el anonimato digital?
La instrucción era clara y restrictiva: «Ve solo». Sin embargo, el riesgo de caminar hacia una trampa mortal era tan evidente como la urgencia por descubrir la verdad. El punto indicado en el mapa digital correspondía exactamente a las coordenadas de una antigua zona portuaria abandonada en las afueras de la ciudad, el mismo sitio donde los registros policiales señalaban que Isabel había sido vista consciente por última vez la noche de su misteriosa desaparición.
Alejandro apagó el monitor, tomó las llaves de su vehículo y salió a la fría noche de la ciudad. Mientras conducía hacia la zona industrial, el silencio de la carretera solo era interrumpido por el eco de sus propios pensamientos. Al llegar al muelle desolado, las estructuras metálicas de las grúas se alzaban como siluetas fantasmales bajo la luz tenue de la luna y las farolas rotas.
Avanzó con cautela entre los contenedores oxidados y los almacenes vacíos, guiado únicamente por la luz de su linterna. El sonido de las olas chocando contra el muelle creaba una atmósfera tensa, donde cualquier sombra parecía cobrar vida propia. De repente, una luz parpadeante provino del interior de un cobertizo semiabierto al final del muelle. Con el corazón latiéndole desbocado en el pecho, Alejandro empuñó la manilla de la puerta oxidada, consciente de que lo que hallaría al cruzar el umbral cambiaría su vida para siempre o lo conduciría directamente hacia un final sin retorno.
El Retorno de la Bestia